Gammagrafía con citrato de Galio-67
Descripción
El galio-67 es un isótopo radioactivo del Galio, que tiene un comportamiento biológico similar al Hierro (ion férrico), esto quiere decir que se va a comportar en su organismo como lo hace el hierro. Circula en plasma ligado a la misma proteína que transporta el hierro y se acumula en los mismos lugares que este.
Como en cualquier otra gammagrafía una vez administrado al paciente podremos detectar su distribución en el organismo por medio de las gammacámaras. De forma normal o fisiológica se acumula en médula ósea, hígado, bazo y salivares.
Se utiliza en el diagnóstico de infecciones e inflamaciones, dado que en estos procesos el hierro tiene un papel importante. Los neutrofilos liberan proteínas con hierro, como la lactoferrina a las que el Galio se va a fijar, acumulándose así en el lugar de la infección y consiguientemente poniendola al descubierto al adquirir la imagen de la distribución del Galio inyectado en nuestros equipos.
Se utiliza también en el diagnóstico, extensión y seguimiento de tumores, especialmente hemato-oncológicos, dado la cantidad de receptores de hierro y proteínas como la lactoferrina que se acumulan en estos tumores. El Galio una vez más los pondrá al descubierto al acumularse en elllos.
Gammagrafía con Leucocitos marcados HMPAO 99mTc
Descripción
El fenómeno de la inflamación surge como una respuesta del organismo ante una lesión. Es un proceso complejo en el que intervienen numerosos tipos y subtipos celulares, de los cuales los más importantes son los leucocitos o células blancas.
Los leucocitos constituyen la principal barrera defensiva de nuestro cuerpo frente a patologías como la infección o el cáncer. Se originan en la médula ósea a partir de precursores celulares y se diferencian a distintos subtipos con diferentes funciones: granulocitos (neutrófilos, eosinófilos y basófilos), linfocitos y monocitos.
En condiciones normales, la mayoría de los leucocitos se encuentran en órganos como médula ósea, hígado o bazo, mientras que tan solo un pequeño porcentaje se localizará en la circulación sanguínea.
Cuando se produce una lesión en alguna zona del organismo, da comienzo el proceso de inflamación mediante la migración de los neutrófilos al lugar en cuestión, donde «engullirán» a las células agresoras (fagocitosis) para posteriormente destruirlas. La migración linfocitaria tendrá lugar en la fase crónica de la inflamación, mientras que los monocitos llevarán a cabo una misión de «limpieza», una vez se transforman en macrófagos en el foco inflamatorio.
Para localizar el foco de infección, los leucocitos pueden ser marcados con radiofármacos como 99mTc-HMPAO y 111-In, siendo más habitual el uso del primero. Dicho marcaje respeta la integridad de dichas células, por lo cual sufrirán su distribución normal en el organismo y migrarán al foco en situaciones de infección.